Este es un film sobre prisiones. La más evidente es la que menos rato vemos, Wayland sale de ésta justo al empezar el metraje, quince años de condena entre rejas por haber cometido un crimen menor en su juventud. La segunda prisión ya no es tan evidente, Wayland se reencuentra con Dolores, el amor de juventud con la cual había tenido un romance, ahora madre soltera de tres criaturas. Ella, exnadadora profesional, se vio obligada a mantener una familia sola, dejando de lado sus sueños y ambiciones para procurar la atención necesaria a la descendencia. Sabrina Doyle, directora y guionista del film, encuadra a la pareja protagonista bajo el marco de las puertas, o a través de vallas metálicas, mostrando visualmente una prisión cotidiana que encierra e impide crecer. La tercera, mucho en consonancia con la segunda, es la que provoca altibajos mentales al verse dependientes del presente con una incertidumbre constante sobre el día siguiente, contrarrestada en cierta forma, por recuerdos y vivencias del pasado idílico que nunca volverán.

 

La opera prima de Sabrina Doyle nos hunde mar adentro para salir renovados. Aunque el punto de vista de la película recaiga sobre Wayland, interpretado por Pablo Schreiber hermano de Liev Schreiber, trata sobre el arco del personaje de Dolores, llevado a pantalla por la magnífica Jena Malone. Que no os engañe el drama, toda la narración va dirigida hacia una idea muy simple: nunca es demasiado tarde. La esperanza siempre sobresale, ya sea en un paraje perdido en medio de Oregón, en un bar en California o en la salida de una prisión estatal.

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Ficha

Título original: Lorelei
Año: 2020
Duración: 110′
País: USA
Dirección: Sabrina Doyle
Guión: Sabrina Doyle
Reparto: Pablo Schreiber, Jena Malone, Gretchen Corbett
Dirección Fotografía: Stephen Paar
Género: Drama
Subtítulos: Iris C. Permuy
Contacto: Visit Films

Otros festivales y premios

2020: Deauville Film Festival – Premio del Jurado
2020: Tribeca Film Festival